
Vodanovic y Bellolio llaman a acuerdos de largo plazo: “Chile no tiene un problema de convicciones, sino de horizonte”
Los alcaldes de Maipú, Tomás Vodanovic, y de Providencia, Jaime Bellolio, hicieron un llamado conjunto a superar la lógica de la confrontación política y avanzar hacia acuerdos nacionales de largo plazo en materias como modernización del Estado, seguridad, crecimiento, infraestructura, infancia y tecnología.
En una columna titulada “Una invitación desde dos veredas distintas”, publicada este domingo por El Mercurio, ambos jefes comunales destacan que pertenecen a coaliciones políticas opuestas y gobiernan comunas con realidades muy diferentes, pero sostienen que existen problemas que ningún sector puede solucionar por sí solo.
“Pertenecemos a coaliciones políticas opuestas y gobernamos comunas muy distintas. Discrepamos en buena parte del debate diario: el rol del Estado, los impuestos, la delincuencia”, escriben.
Sin embargo, explican que decidieron elaborar conjuntamente el texto porque consideran que existen tareas que requieren cooperación entre sectores políticos y cuya solución excede ampliamente la duración de un gobierno.
“Chile no tiene un problema de convicciones, sino de horizonte”
Vodanovic y Bellolio recurren a un antiguo proverbio griego para explicar su planteamiento: una sociedad comienza a prosperar cuando sus adultos plantan árboles bajo cuya sombra saben que nunca se sentarán.
Según los alcaldes, la política chilena actual funciona muchas veces en la dirección contraria.
“Cuando el horizonte es corto, todo se vuelve un juego de suma cero; cuando se alarga, aparecen los incentivos para colaborar”, plantean.
Y sintetizan su diagnóstico en una frase: “Chile no tiene un problema de convicciones, sino de horizonte”.
Desde su experiencia municipal, afirman observar diariamente las consecuencias de un Estado que presenta dificultades para anticiparse, coordinarse y mantener políticas públicas en el tiempo.
Los alcaldes sostienen que gobernar desde los municipios los ha obligado a abandonar ciertas comodidades del debate teórico y enfrentar directamente la implementación de las políticas públicas: cómo se ejecutan, con qué recursos, en qué plazos y qué resultados producen.
Siete acuerdos para los próximos 30 años
A partir de ese diagnóstico, Vodanovic y Bellolio plantean siete ámbitos de acción conjunta en los que, a su juicio, Chile debería construir políticas de Estado con legitimidad y estabilidad.
Entre ellos proponen una reforma al sistema político orientada a recuperar la gobernabilidad y estabilidad institucional, junto con una reforma al empleo público y un plan de modernización de las capacidades del Estado.
También plantean alcanzar un acuerdo nacional para la primera infancia y la vejez, además de desarrollar un plan nacional de infraestructura, desarrollo territorial y adaptación climática.
En materia económica proponen una estrategia de crecimiento, productividad y empleo.
A ello suman una política nacional de seguridad y combate al crimen organizado y un acuerdo sobre tecnología, inteligencia artificial y democracia.
El objetivo, explican, no es construir una agenda para los próximos años, sino generar acuerdos que puedan mantenerse durante aproximadamente tres décadas.
Salir de la trinchera
Los alcaldes reconocen que buscar acuerdos políticos exige asumir costos.
“Dialogar con verdadera voluntad de llegar a acuerdos exige valentía: salir de la trinchera, renunciar al aplauso fácil que se consigue denostando al adversario y estar dispuestos, en cambio, a buscar su mejor versión”, sostienen en la columna publicada por El Mercurio.
También llaman a no potenciar artificialmente las diferencias por conveniencia política o electoral.
Según plantean, las redes sociales y sus algoritmos incentivan la confrontación y hacen más difícil encontrar espacios comunes.
“Resistir un entorno diseñado en contra: un algoritmo que incentiva el conflicto y que no nos muestra el país como es, sino aquel que solo reafirma nuestras creencias”, advierten.
Sin renunciar a las diferencias
Vodanovic y Bellolio recalcan que su propuesta no busca eliminar las diferencias ideológicas.
“No pedimos renunciar a convicción alguna ni firmar un programa común”, señalan.
La invitación, explican, consiste en reconocer que existen problemas estructurales que requieren acuerdos capaces de sobrevivir a quienes circunstancialmente ocupan el gobierno.
En esa línea, advierten sobre los riesgos que representan para las democracias tanto la polarización como los populismos, especialmente cuando las instituciones pierden capacidad para producir soluciones estables.
Los alcaldes concluyen que, cuando las soluciones funcionan, a los ciudadanos les importa menos quién fue originalmente el autor de una determinada idea.
Para Vodanovic y Bellolio, recuperar esa capacidad de colaboración podría ayudar a reconstruir la confianza política.
“Quizás esa sea la mejor forma de recuperar la confianza y demostrar que, con diferencias legítimas, todavía somos capaces de plantar árboles a cuya sombra no nos vamos a sentar”, concluyen.
Esta noticia aparece primero en: El Periodista



