
Cuestionan ausencia de Sichel en audiencia pública con vecinos de Ñuñoa
La ausencia del alcalde Sebastián Sichel marcó la audiencia pública en que vecinos de Ñuñoa cuestionaron las intervenciones en la plaza Pucará y el parque botánico del sector.
Las principales objeciones apuntaron a la instalación de terrazas, el cierre perimetral del parque y la ubicación de un bosque Miyawaki.
Los residentes pidieron conocer los estudios que respaldan las obras y participar en las decisiones sobre el futuro del barrio.
La concejala Alejandra Valle (PC) calificó como «una falta de respeto» que la audiencia se realizara un día en que el alcalde no estaba. Señaló que el viaje al extranjero se conocía de antemano y sostuvo que la consulta vecinal debió realizarse antes de iniciar las intervenciones. También dijo que quedaron sin respuesta sus preguntas sobre cómo se articulaban las obras con el proyecto aprobado por el Gobierno Regional y sobre los reparos al bosque Miyawaki que los vecinos habían remitido al municipio.
La concejala socialista Maite Descouvieres lamentó que tampoco estuviera presente Sichel. Sostuvo que los proyectos de este tipo deberían diseñarse con la comunidad y cuestionó que vecinos y concejales se enteraran por la prensa de las intervenciones en el barrio.
Los seis compromisos de una audiencia anterior
El concejal del Frente Amplio, Andrés Argandoña, pidió disculpas a los asistentes por la ausencia de Sichel. Según señaló, habían pasado 46 días desde que se solicitó la audiencia y esta terminó realizándose justo en la semana en que el alcalde estaba fuera. «La persona que toma las decisiones en este municipio es el alcalde y esa persona no está acá escuchándolo», afirmó.
Argandoña recordó que, en una audiencia pública realizada unos ocho meses antes, Sichel salió entre aplausos tras asumir seis compromisos. Según relató el concejal, meses después los vecinos publicaron una carta en la que señalaron que ninguno se había cumplido.
Para el caso de Pucará, Argandoña pidió que quedaran en acta tres solicitudes: congelar el contrato del cierre perimetral hasta que se valide con la comunidad, detener las obras de las terrazas y recuperar las áreas verdes intervenidas, y modificar el contrato del bosque Miyawaki para trasladarlo a otro lugar. También llamó a los vecinos a seguir organizados para dar seguimiento a sus peticiones.
La concejala Verónica Chávez (FA), por su parte, afirmó que el proyecto de terrazas nunca fue consultado al Concejo Municipal. Precisó que, en el caso del bosque, el concejo se pronunció sobre la licitación y que ella votó en contra del cierre por calle Pucará. A su juicio, las tres intervenciones responden a una misma idea de barrio que debió discutirse con quienes viven allí.

La respuesta municipal
El alcalde subrogante, Jaime Tohá, defendió la ausencia de Sichel y explicó que se encontraba en un viaje oficial que, según dijo, los concejales presentes conocían porque habían aprobado el viaje. Su explicación generó interrupciones y nuevas preguntas sobre por qué se había fijado la audiencia para esa semana.
Sobre Tohá, además, pesa un sumario de la Contraloría que aconsejó su destitución funcionaria y que el alcalde Sichel desoyó y optó por suspenderlo por 30 días.
En la exposición técnica posterior, el equipo municipal sostuvo que las terrazas buscan ordenar un uso comercial que ya existe y mejorar la iluminación. Respecto del bosque Miyawaki, señaló que un estudio de suelo y fitosanitario encargado a la empresa contratada concluyó que el lugar escogido reunía las condiciones técnicas para instalarlo. El equipo se comprometió a poner ese informe a disposición de los vecinos.
La junta de vecinos Parque Pucará, presidida por María Inés Palma Poblete, había solicitado formalmente la audiencia mediante una carta fechada el 17 de septiembre. Entre sus peticiones figuraban conocer los estudios previos, evaluar el impacto del ruido y la iluminación en las viviendas, y aclarar cómo se mantendrán y fiscalizarán las nuevas instalaciones.
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