
Vodanovic rechaza modelo de alcalde “Tío Emilio”: “La delincuencia no se combate con reels”
El alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, tomó distancia del modelo de jefes comunales que convierten los operativos de seguridad en espectáculos para las redes sociales y advirtió que los municipios no cuentan con las facultades necesarias para combatir directamente al narcotráfico y al crimen organizado.
En entrevista con Radio Turno, Vodanovic sostuvo que los alcaldes deben colaborar en la prevención del delito, pero no reemplazar a las policías, el Ministerio Público ni los tribunales.
“Los alcaldes no somos los llamados a combatir el crimen organizado. Que algunos colegas lo hagan por una suerte de desesperación o de falta de respuestas estatales es del todo comprensible”, afirmó.
El jefe comunal explicó que los municipios tienen un papel “preventivo y coadyuvante” en seguridad. Por ello, aseguró que ningún alcalde ni funcionario municipal debería intervenir directamente en el combate contra organizaciones criminales, en clara alusión a sus colegas de Ñuñoa, Puente Alto e Independencia.
La falta de respuestas oportunas del Estado, sin embargo, ha llevado a algunas autoridades locales a asumir funciones para las cuales no existe un diseño institucional adecuado. Esta situación, indicó, también aumenta su exposición frente a amenazas y posibles represalias.
Vodanovic recordó que recibió amenazas al comienzo de su administración, cuando el municipio intervino el comercio irregular en la Plaza de Maipú y clausuró el denominado Don Óscar. Debido a esos episodios, durante un periodo debió contar con protección policial dispuesta por la Fiscalía.
El alcalde relacionó esta experiencia con la amenaza contra su par de San Bernardo, Christopher White, cuyo asesinato habría sido planificado por una organización criminal. A su juicio, el caso demuestra que las autoridades y las instituciones democráticas están enfrentando riesgos distintos y más graves que los conocidos anteriormente en Chile.
Contra los alcaldes convertidos en influenciadores
Vodanovic cuestionó especialmente la utilización de la seguridad como una puesta en escena comunicacional. Según dijo, existe una presión ciudadana para que los alcaldes aparezcan participando en operativos, enfrentando delincuentes o actuando como policías, aunque esas imágenes no necesariamente se traduzcan en resultados concretos.
“Todos quieren ver a su alcalde pateando un rucos, metido en un operativo, con un chaleco antibalas, con muchas luces, hablando de forma muy golpeada y violenta”, señaló.
“Eso es una excelente puesta en escena y, si fuéramos influenciadores, quizás tendría una muy buena calificación. Pero los políticos no estamos para hacer puestas en escena, estamos para resolver problemas”, añadió.
El alcalde de Maipú insistió en que la delincuencia no se enfrenta mediante videos atractivos, sino con políticas integrales, metodología, continuidad, coordinación institucional y levantamiento de datos.
“Los problemas no se resuelven con un video atractivo en redes sociales. Se resuelven con planes integrales, con metodología, con consistencia y con levantamiento de datos”, enfatizó.
Para Vodanovic, los resultados de ese trabajo suelen demorar y generan menos impacto comunicacional que un operativo difundido por redes sociales. Sin embargo, sostuvo que ninguna crisis compleja, menos aún una relacionada con la seguridad, puede resolverse simplemente “montando un buen reel”.
También aseguró que tomó la decisión personal de no difundir esa clase de contenidos y que instruyó a sus equipos para que no publicaran videos que lo mostraran desempeñando un papel policial.
“Yo no soy tan preso del algoritmo de las redes sociales y de los ‘likes’. Yo no tengo reels de ese tipo y decididamente no los hago”, afirmó.
En esa línea, planteó que la ciudadanía es capaz de evaluar, después de cuatro años, si una comuna experimentó avances concretos, más allá de la visibilidad digital o la popularidad momentánea de su alcalde.
“Alcaldes sin atribuciones disfrazados de sheriff”
Vodanovic sostuvo que actualmente Chile enfrenta una contradicción: los ciudadanos exigen respuestas inmediatas a los municipios, pero estos carecen de competencias y recursos para atender buena parte de esas demandas.
El alcalde mencionó como ejemplos la seguridad, los hospitales, el Registro Civil y los establecimientos educacionales que dejaron de depender de las municipalidades. Pese a ello, los vecinos continúan recurriendo al jefe comunal cuando esos servicios presentan problemas.
En seguridad, esta situación adquiere una especial gravedad. “Estamos en el peor de los mundos. Tenemos alcaldes sin atribuciones, disfrazados de sheriff, queriendo parecer sheriff, pero que realmente no tienen facultades ni competencias para abordar ese tipo de fenómeno”, advirtió.
A su juicio, el Estado debe explicar con mayor claridad que la misión municipal es preventiva y colaborativa, mientras que la persecución del narcotráfico y el crimen organizado corresponde a las policías y la Fiscalía.
Vodanovic reconoció que para los alcaldes resulta difícil mantenerse al margen cuando observan cómo las organizaciones criminales ocupan territorialmente determinados barrios y afectan la vida cotidiana de sus habitantes.
“No puedo decirles a mis vecinos que eso no me corresponde”, expresó, aunque recalcó la necesidad de contar con mayor coordinación y respaldo de las instituciones centrales.
Debate sobre las Fuerzas Armadas
El alcalde también se manifestó partidario de abrir una conversación de Estado sobre una eventual participación de las Fuerzas Armadas en determinadas tareas de seguridad interna.
Precisó que no propone desplegar inmediatamente militares para combatir delitos en los barrios. En cambio, planteó evaluar su intervención en la protección de infraestructura crítica, mediante una preparación institucional que podría extenderse entre cuatro y cinco años.
El eventual papel de las Fuerzas Armadas, agregó, debe definirse mediante un acuerdo transversal, con pleno respeto al Estado de derecho, los derechos humanos y las instituciones democráticas.
Para Vodanovic, la crisis de seguridad requiere menos espectáculo y mayor claridad sobre las responsabilidades de cada organismo. La prioridad, sostuvo, debe estar en obtener resultados para las comunidades y no en transformar a los alcaldes en figuras televisivas o influenciadores dedicados a sumar reproducciones y “likes”.
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