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“No necesito perdones, ni misericordias”: la carta de Krassnoff que ratifica su actuar en dictadura

Desde el penal de Punta Peuco, el exbrigadier del Ejército y exintegrante de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), Miguel Krassnoff Martchenko, respondió al senador Iván Flores luego de que el parlamentario manifestara públicamente su rechazo a una eventual salida de prisión del condenado por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

No estoy disponible para que Krassnoff salga de la cárcel”, había señalado Flores en el marco de la discusión de un proyecto que contemplaba la posibilidad de sustituir el cumplimiento efectivo de penas por reclusión domiciliaria total para personas de avanzada edad o con enfermedades graves. La iniciativa generó controversia debido a sus eventuales efectos sobre condenados por crímenes de lesa humanidad.

En una carta dirigida al senador, cuya copia comenzó a circular públicamente esta semana, Krassnoff cuestionó las declaraciones del parlamentario y sostuvo que quienes permanecen recluidos en Punta Peuco fueron parte de las Fuerzas Armadas y de Orden que, según su versión, combatieron para “liberar al pueblo chileno del yugo marxista”.

El exagente de la DINA también cuestionó la calificación jurídica de los delitos por los que ha sido condenado. En la misiva afirma que el concepto de “lesa humanidad” fue tipificado en Chile en 2009 y sostiene que su aplicación a hechos ocurridos durante la década de 1970 sería contraria al principio de irretroactividad.

“Las causas por las cuales hemos sido condenados datan de los años 1974 a 1976”, señala en el documento, donde además afirma que esta situación habría sido reconocida en antecedentes del Consejo de Transparencia, tribunales de justicia y Gendarmería.

“No necesito perdones”

En otro pasaje de la misiva, Krassnoff sostiene que no requiere beneficios especiales para recuperar su libertad.

Al igual que mis camaradas de prisión, no necesito perdones, misericordias, favores ni mucho menos leyes especiales para tener mi libertad. Solo aspiro a que se apliquen las leyes vigentes”, afirma.

El exmilitar también cuestiona directamente a Flores y asegura que sus opiniones se basarían en antecedentes proporcionados por terceros. En ese contexto, defiende su trayectoria como oficial del Ejército y rechaza haber recibido órdenes vinculadas con violaciones a los derechos humanos.

Krassnoff reconoce, no obstante, haber integrado la DINA entre agosto de 1974 y mediados de 1976. Según su propio relato, la misión de la organización era “neutralizar la violencia, el horror, el terrorismo y la anarquía” que, a su juicio, existían en Chile durante esos años.

“Como joven oficial de aquella época, obviamente cumplí órdenes como todo soldado, pero jamás, señor senador, recibí alguna misión u orden militar relacionada con la violación de algún derecho humano”, sostiene.

La carta constituye así una reivindicación explícita de su actuación durante los primeros años de la dictadura y no contiene un reconocimiento de responsabilidad ni una expresión de arrepentimiento por los hechos por los cuales fue condenado.

Krassnoff cumple actualmente condenas que, en conjunto, superan los mil años de presidio por múltiples causas relacionadas con violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura. La carta fue difundida públicamente en medio del debate político sobre eventuales beneficios penitenciarios para internos de avanzada edad o con enfermedades graves.

Esta noticia aparece primero en: El Periodista

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