
Uniformado y con escolta parlamentaria: Se entrega carabinero culpable por cegar a manifestante en 18-O
Este jueves, el excapitán Pablo Carvajal, acudió al Centro de Justicia para entregarse ante la justicia y cumplir su condena de 7 años de presidio efectivo por apremios ilegítimos, en el marco de manifestaciones por el estallido social.
El hombre fue uniformado con el traje de la institución, además fue acompañado un grupo de diputados, entre ellos Javiera Rodríguez, Sebastián Zamora y el exdiputado, Johannes Kaiser. También asistió Claudio Crespo, quien fue sobreseído por el mismo delito en el caso de Gustavo Gatica.
Carvajal señaló que “hoy me encuentro en este lugar para ser ingresado a un centro penitenciario y cumplir con una condena que me fue impuesta. Yo me desempeñaba en FF.EE. en 2019, nos tocó un difícil año donde expusimos nuestras vidas por cumplir el deber que constitucionalmente tenemos encomendado”.
Asimismo, respaldó su actuar durante las masivas manifestaciones. “En una de las jornadas más violentas y en medio de enfrentamientos, me vi obligado a repeler un ataque que fue perpetrado por un sujeto violento, encapuchado, que atacó a Carabineros y utilizando las herramientas que me entregó el Estado, me defendí”.
“Lamentablemente esta persona resultó lesionada ¿Por qué lamentable? Porque nosotros los Carabineros jamás tenemos en mente lesionar, dañar y menos tener que utilizar la fuerza en cualquier situación”, sostuvo.
Junto con ello, cuestionó el manejo de la fiscal a cargo de la indagatoria, Ximena Chong, afirmando que se trató de una “investigación sesgada”.
“Comuniqué lo ocurrido al Ministerio Público y, finalmente decidió imputarme a mí y no a la otra persona (…) En un juicio, donde una conducción bastante mal llevada y unos hechos que fueron completamente sacados de perspectiva, resultó que la persona que resulta culpable de todo soy yo. Un juicio que la fiscal Ximena Chong, de la Fiscalía de Alta Complejidad, logró dar vuelta y convertirme a mí en la persona que realizó un tiro, un tiro no defensivo, sino que con las ganas de dañar”, cuestionó.
Asimismo, reiteró su defensa a su actuar y destacó la legalidad del mismo. “Hubo una investigación administrativa, la cual logró establecer que el uso de la fuerza fue conforme a los protocolos y en un escenario de protestas nunca antes vistas en Chile”, cerró.
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