Nacional

Más de 800 casos al año desde 2022: radiografía de Fiscalía sobre denuncias de secuestros en Chile

La Fiscalía Nacional dio a conocer su Reporte N.º 6 sobre Fenómenos Criminales: Secuestros, documento que analiza la evolución de este delito, sus principales motivaciones, características de las víctimas e imputados y su eventual relación con estructuras de crimen organizado.

El informe advierte que los secuestros continúan representando un fenómeno de alta relevancia criminológica en Chile. Aunque durante 2025 se registró una leve disminución respecto del año anterior, los ingresos se mantienen por sobre los 800 casos anuales desde 2022.

De acuerdo con los registros del Ministerio Público, durante 2025 ingresaron 849 denuncias por secuestro, un 2,2% menos que los 868 casos contabilizados en 2024, año que marcó el máximo de la serie. En tanto, durante el primer semestre de 2026 se registraron 394 ingresos.

La Fiscalía señala que el fenómeno experimentó un quiebre en 2022, cuando los ingresos aumentaron de 492 a 826 casos, equivalente a una variación de 67,8%. Desde entonces, las cifras se han mantenido relativamente estables en niveles superiores a los registrados antes de ese periodo.

Cuatro de cada diez casos se relacionan con dinámicas delictivas grupales

Uno de los principales hallazgos del reporte corresponde a la relación entre los secuestros y el crimen organizado.

Para 2025, la Fiscalía determinó que el 19% de los casos estuvo vinculado al crimen organizado, mientras que otro 21% correspondió a secuestros desarrollados en actividades delictivas grupales o con fines económicos. En conjunto, ambas categorías representan el 40% de los casos.

La Fiscalía explica que la nueva metodología utilizada en el informe es más estricta que la de reportes anteriores para determinar cuándo un secuestro puede ser atribuido al crimen organizado. Entre los elementos considerados se encuentran la multiplicidad de imputados, el uso de armas de fuego, la utilización de vehículos y la existencia de graves atentados contra la integridad física de las víctimas.

El documento también advierte sobre el aumento de los secuestros cometidos entre grupos delictivos o al interior de ellos, situación que podría responder a rivalidades entre bandas y al uso de la privación de libertad como mecanismo de control económico o territorial.

Las disputas familiares también concentran una parte importante de los casos

El informe plantea que los secuestros no responden a una única motivación. Una de las categorías que requiere especial atención corresponde a aquellos vinculados con disputas familiares o domésticas, que se han mantenido relativamente estables y representaron el 18,3% de los casos en 2025.

La Fiscalía señala que este tipo de hechos requiere estrategias distintas de aquellas utilizadas frente al crimen organizado, debido a que el secuestro puede constituir una forma de violencia contra la víctima. En 2025, el 41,7% de los casos de esta categoría registró una relación de pareja o expareja entre el autor y la víctima.

En contraste, los secuestros con fines de abuso sexual y/o violación han mostrado una disminución sostenida desde 2022. En 2025 representaron el 5,3% de los casos, aproximadamente la mitad de los registrados bajo esta tipología en 2022.

Automóviles y armas de fuego, entre los principales medios utilizados

El reporte también caracteriza los mecanismos utilizados para cometer los secuestros. Durante 2025, el 54,6% de los casos registró el uso de un automóvil, mientras que en un 34% se utilizaron armas de fuego. Asimismo, un 15,3% registró el uso de armas blancas y un 10,9% de objetos contundentes.

Durante el primer semestre de 2026, el automóvil volvió a ser el principal medio identificado, presente en el 58,6% de los casos, seguido por las armas de fuego, con un 37,3%.

En cuanto a los lugares donde se producen estos delitos, durante 2025 el principal punto de inicio fue la vía pública, con un 29%, mientras que el lugar donde más frecuentemente permanecieron retenidas las víctimas fue el automóvil del imputado, con un 52%.

Más de un tercio de las víctimas estuvo privada de libertad por más de un día

La duración de la privación de libertad también presenta diferencias entre ambos periodos. En 2025, el 33,6% de las víctimas declaró haber permanecido retenida entre una y seis horas, mientras que aproximadamente un 26% estuvo secuestrada durante más de un día.

Durante el primer semestre de 2026, el 35,7% de los casos se concentró entre una y seis horas. Sin embargo, el porcentaje de víctimas que declaró haber permanecido privada de libertad por más de un día aumentó hasta casi un 38%.

Asimismo, el informe establece que en 26,8% de los secuestros consumados durante 2025 se registraron signos de tortura física, mientras que durante el primer semestre de 2026 esa proporción llegó al 15,5%.

Fiscalía destaca participación de bandas criminales

En 2025, a partir de los relatos de las víctimas y los antecedentes investigativos, se identificó la presencia de una banda criminal en 139 casos, equivalentes al 24,3% del total analizado. En 21 de ellos se mencionó específicamente al Tren de Aragua o a facciones de esta organización.

Durante el primer semestre de 2026, se identificó la posible participación de una banda u organización criminal en 55 casos, equivalentes al 22,5%. Entre las organizaciones mencionadas en los antecedentes aparecen el Cartel de Jalisco, Los Trinitarios y el Tren de Aragua.

La Fiscalía también detectó que una proporción importante de los imputados conocidos presenta antecedentes por otros delitos. En 2025, el 76% de los imputados conocidos había cometido delitos adicionales durante el mismo año, con un promedio de 3,1 delitos adicionales por persona. Las amenazas y las lesiones estuvieron entre los ilícitos más frecuentes.

Fiscalía llama a mantener estrategias focalizadas

En sus conclusiones, el Ministerio Público sostiene que los desafíos en materia de seguridad pública y persecución penal persisten, debido a que tanto los ingresos como los secuestros validados continúan en niveles superiores a los registrados antes de 2021.

Por ello, el organismo plantea la necesidad de profundizar políticas públicas focalizadas y diseñar respuestas específicas de acuerdo con las distintas modalidades y motivaciones del fenómeno. El delito de secuestro, además, fue incorporado como materia de acción preferente para los equipos ECOH dentro de la Política de Persecución Penal 2025-2031.

El reporte concluye que la diversidad de contextos —desde crimen organizado y disputas entre bandas hasta violencia familiar y delitos de carácter sexual— obliga a desarrollar estrategias diferenciadas para enfrentar eficazmente cada una de estas expresiones del secuestro.

Esta noticia aparece primero en: El Periodista

Publicaciones relacionadas