
Operación Tokio: miembro del Tren de Aragua revela modus operandi de organización en Chile
Un miembro del Tren de Aragua entregó antecedentes clave sobre el funcionamiento de la organización criminal en Chile, detallando su estructura, principales delitos y mecanismos de operación en el marco de la denominada Operación Tokio.
Según reveló Emol, el expediente de esta investigación permitió a la Fiscalía Metropolitana Sur ubicar y formalizar a cerca de una veintena de imputados, vinculados a actividades como extorsiones en fiestas clandestinas y el lavado de dinero proveniente de distintos ilícitos. De acuerdo con los antecedentes, la organización habría blanqueado cerca de $80 mil millones.
Sobre esta indagatoria, el sujeto aseguró que figuras conocidas como “Jefry” y “Ñoño Party” controlan la realización de fiestas clandestinas en parcelas de la Región Metropolitana, varias de las cuales han terminado en hechos violentos, incluidos homicidios. En ese contexto, afirmó que todos los organizadores deben pagar una “vacuna” para poder operar.
Caso Ronald Ojeda y modus operandi
El declarante también abordó la estructura interna del grupo, indicando que el Tren de Aragua funciona por región, cada una con su propio líder. En ese esquema, entregó detalles sobre secuestros dirigidos por un sujeto apodado “Yolvito”, quien utilizaba uniformes policiales falsos, presuntamente empleados en el secuestro de un traficante en Cerrillos.
Este método coincide con el utilizado en el secuestro y homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda, ocurrido en el verano de 2024. Según el testimonio, durante una reunión en una vulcanización ubicada en avenida 5 de Abril, “Yolvito” habría confesado su participación directa en el delito, incluyendo la conducción del vehículo utilizado en el secuestro, manifestando preocupación por haber dejado huellas en el automóvil.
Asimismo, identificó a otros involucrados, como “El Mudo”, quien aparece en registros trasladando a la víctima, y “El Gordo Ale”, quien habría ingresado al departamento de Ojeda.
El relato también detalla la distribución de ganancias en los secuestros, a cargo de “El Turko”, quien define los montos según el rol de cada participante. Parte de los recursos, según indicó, quedan en manos de la cúpula de la organización, incluyendo a “Boby”, uno de sus principales líderes, actualmente detenido en Colombia.
Control territorial y estructura
El testimonio describe una estructura jerárquica encabezada por el “Niño” Guerrero, seguido por Johan Petrica y “Larry Changa”, quien impartiría órdenes en Santiago a “Bobby”.
En la capital, el control criminal estaría en manos de sujetos como “Junior”, “Kevin La Muerte” y “Cachete”, quienes reportan al denominado “Francés”. Otros operadores relevantes serían “Jean Cal y Canto”, con influencia en el sector de Parque Almagro, y “Gallito”, en Maipú.
Además, se identificó a grupos como “Los Mapaches” con miembros como “Fran Mapache” y “Negro Miranda”, activos en comunas como Quinta Normal, Renca y Estación Central, donde un inmueble conocido como “La Casa del Terror” habría sido tomado por “Catire Santa Rita”.
Fiestas clandestinas y economías ilícitas
En cuanto a las actividades ilícitas, el testigo afirmó que “Kevin La Muerte” estaría “comandando todo Santiago solo”, en asociación con “Carlitos Persa” y “Catire Santa Rita”.
“Carlitos Persa”, vinculado a la banda “Los Piratas”, operaría en el Persa de Estación Central, donde controlaría delitos como robos, lanzazos y venta de drogas, cobrando cuotas semanales a quienes operan en el sector. Un sistema similar se replicaría en otros puntos, como el sector de Cal y Canto.
El control del Tren de Aragua también se extendería a mercados como la prostitución y el narcotráfico, además de delitos cometidos por motochorros. Según el testimonio, estos últimos son obligados a integrarse a la organización y pagar cuotas si no pertenecen previamente.
Esta noticia aparece primero en: El Periodista



